Mi precioso tesoro

“Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” Mateo 6:21

Durante mis años de la universidad conocí un profesor que nos dijo algo como esto:

– Cuando ustedes deseen algo, visualícenlo con todas sus fuerzas, y no exactamente lo que desean sino más allá de lo que desea.  Si lo que quieres es una casa no pienses en una casita, sino que busca una foto de la mansión más grande que puedas y procura trabajar para conseguir esa, y verás que cuando peor te vaya, conseguirás una mejor casa que la que tenías en mente inicialmente.

Aunque quizás desde el punto de vista humano y en lo personal nunca le encontré mucho sentido a esto, hoy me llegó a la mente mientras meditaba en lo que significa para el creyente buscar la santidad y mantenerse en obediencia en un mundo como en el que vivimos.

El Señor espera que nosotros andemos como es digno del llamamiento que nos ha hecho, pero nunca podremos hacerlo si nuestra vista está puesta en estándares humanos de comportamiento.  Nuestra vista debe estar en el modelo por excelencia, nuestro Señor Jesucristo.

Tomando en cuenta este principio quisiera parafrasear a mi profesor pero esta vez desde el punto de vista de un creyente que busca que agradar al Señor:

– Cuando ustedes deseen con todo su corazón agradar al Señor, andando en Santidad y Obediencia, en dependencia de su Santo Espíritu,  mantén tu vista no en estándares humanos que son falibles sino en la persona de Cristo que es Perfecto y el mayor ejemplo de obediencia y santidad de todos.  Haz esto y verás que cuando peor te vaya, conseguirás agradar a Dios mucho más que aquellos que intentan hacerlo basados en sus propios esfuerzos, no para tu gloria sino para Gloria y Honra de Dios.

Que tu tesoro más anhelado y precioso sea el agradar Cristo y seguir sus pasos.

About the author /


Post your comments

Your email address will not be published. Required fields are marked *