Eso no es nada…

“Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia.” Efesios 5:29

En muchos de nosotros existe una cultura arraigada tanto en nuestras mentes, como en nuestros corazones, que quizás es la culpable de muchas de las cosas que físicamente nos suceden.

Se trata de la famosa cultura del “Eso no es nada”, en el vocabulario popular dominicano, ¡Eso no eh´na!, podríamos también traducirlo como “No importa lo que pase, todo está bien, todo se vale”.

Como cristianos es una cultura, que puede afectar nuestra comunión con Dios, ya que nos puede convertir en permisivos al pecado, despreocupados y descuidados, permitiendo que nuestro enemigo el Diablo quien “como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. (1 Pedro 5:8)”, se aproveche de nuestras debilidades.

Debemos estar atentos, pues Satanás anda disfrazando el pecado de cosas que nos sean atractivas para engañarnos y atraparnos. Sin embargo esta dejadez no afecta únicamente el aspecto espiritual, sino que también nos puede afectar físicamente.

Ya es común escuchar a los que decimos “¿Sabes una cosa?, voy a ir al medico, porque me esta doliendo el pecho”, lo que no es común es que eso lo hayamos dicho hace 5 meses.

Nuestras palabras se han convertido en algo sin ningún tipo de valor, ya no recordamos que nuestro Señor Jesucristo nos dijo “ Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. (Mateo 5:37)”

Estamos dejando que nuestro Si, sea No y que nuestro No, sea tal vez, a principio de año ponemos esa dieta como número 1 en nuestras listas, el ejercitarnos como importante, el asistir a ese chequeo medico que debería ser cada 6 meses según nos dijo el doctor y que hace más de 2 años no realizamos, darle seguimiento a esa ulcera que nos provocó el stress, pero como no nos duele ya nos olvidamos de ella.

En nuestras mentes solo decimos, “Bueno, eso no es nada, además ya no me duele como antes”, esa clase de expresiones es muy común en la mayoría de nosotros, entre los cuales me incluyo, debemos cuidar lo que Dios nos ha dado, debemos alimentar y cuidar nuestro espíritu, pero también debemos cuidar el Templo del Espíritu Santo de dios, que es nuestro cuerpo.

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. 1 Corintios 3:16-17.

Y al ser Santo, este templo es digno de todo nuestro cuidado.

Si aun no has conocido a Cristo y no lo has aceptado como tu Señor y Salvador, tu principal prioridad debe ser garantizar la vida eterna por medio de Fe en Jesús, pero paralelamente debemos complementar el cuidado del Espíritu con el Cuidado del Cuerpo, para entregar a Dios en buen estado, lo que Él un día no entrego a nosotros.

Bendiciones

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